
Micromanagement
“Ya le hemos dicho al dueño, pero se sigue metiendo en todo”.
El micromanagement es uno de los peores enemigos del crecimiento organizacional, y por tanto del desarrollo de los colaboradores de una organización. Fomenta la falta de confianza no solo de los empresarios y directivos hacia el resto de los colaboradores, sino en toda la organización. Todo el mundo desconfía de todo el mundo.
Impacto Negativo en la Creatividad
El micromanagement reduce de manera drástica la creatividad, ya que elimina todas las posibilidades de que alguien quiera sugerir hacer las cosas de otra manera porque siempre se le dice lo que tiene que hacer. Esto genera en las organizaciones una rotación importante, y la capacidad de retención de talento disminuye de manera significativa, ya que los colaboradores no pueden soportar ese ritmo por largos períodos de tiempo. Su libertad de acción se ve coartada.
Efectos en la Productividad
Otra consecuencia grave es la disminución de la productividad. Bajo el micromanagement, nunca se tiene una idea clara de cuál es el siguiente paso, y no se sabe hacia qué rumbo debe dirigirse la organización. La comunicación organizacional se ve limitada a dar instrucciones por un lado y seguirlas por el otro. Este ambiente rígido y controlado sofoca la innovación y la proactividad, llevando a una operación más lenta y menos efectiva.
Comunicación y Autonomía
Una de las consecuencias más críticas del micromanagement es que la comunicación organizacional se ve limitada a dar instrucciones y seguirlas. Uno de los principios rectores del buen funcionamiento de una organización sana es la autonomía en la ejecución de las tareas y responsabilidades de un puesto. El micromanagement reduce esa autonomía de manera drástica, convirtiendo a las organizaciones en fábricas perfectas de estrés organizacional, lo cual lleva a una baja rentabilidad y pocas perspectivas de crecimiento.