

Es que me urge
Hago otra vez hincapié en esto, porque lo veo muy seguido en las organizaciones. No contratemos al vapor, y ya que contratamos, no mandemos a los nuevos elementos al ruedo sin una idea clara de lo que se espera de ellos, y más aún, sin un entendimiento para ellos de a qué tipo de organización acaban de ingresar.
Pensemos en esto: ellos piensan que entraron a la mejor organización del mundo, si no, no estarían aquí. Están poniendo todo lo que son y lo que traen en nuestras manos. Estamos lidiando con variables muy sensibles, con las aspiraciones de ellos, con la búsqueda de mejores condiciones, de mayores retos, con su familia, con su realidad y sus problemas.
Nosotros, como empresarios y directivos, no podemos reducir todo eso a que lleguen a trabajar y ya, que para eso se les trajo y para eso se les paga. Seamos dueños, empresarios y directivos bien alineados a la creación de culturas organizacionales que fomenten el sentir de que no estamos simplemente haciendo cosas, sino que estamos construyendo un mejor mundo para todos.
Tenemos una gran responsabilidad de ser conscientes de que todas estas variables juegan un papel primordial en la selección correcta de un nuevo colaborador y en su proceso de contratación. Damos muchos mensajes que tienen que ser congruentes con lo que la organizaciones y lo que busca.